Scarcely had I entered into the cavern when I heard in its sad bounds how each complained and lamented in accents of despair; blasphemies, curses, alone I heard, crimes avowed, that I believe Heaven, in order not to hear them, had placed them in this prison.
Apenas en la cueva entrar queria,
Cuando escucho en sus concavos feroces,
Como de quien se queja y desconfia
De su dolor, desesperadas voces;
Blasfemias, maldiciones solo oia,
Y repetir delitos tan atroces,
Que pienso que los cielos, per no oillos,
Quisieron á esa cárcel reducillos.
Cuando escucho en sus concavos feroces,
Como de quien se queja y desconfia
De su dolor, desesperadas voces;
Blasfemias, maldiciones solo oia,
Y repetir delitos tan atroces,
Que pienso que los cielos, per no oillos,
Quisieron á esa cárcel reducillos.
Original text (Spanish)